Cine y Arqueología (I): El Templo del Oro o Chuck Norris repartiendo estratigrafía

Chuck Norris

Chuck enfadado por mala praxis arqueológica

Como buen amante del cine (y le hago el amor por, por ejemplo, estas palabras de Iñárritu contestando a Robert Downey Jr.), me he tragado innumerables truños grandes como el monumento del aeropuerto de Castellón (una galería de esta delicia escultórica, de esta suma expresión de la genialidad y el pus humano aquí. Y solo costó 300.000 euros… ¡Con la de hierro que tiene!). Aprovechando que el Manzanares es un río infecto, pues uní dos de mis pasiones, la Arqueología y el séptimo arte, y en vez de ver hez en forma de comedia romántica (lanzo la polémica para quien la coja, la peor película que he visto en mi vida es La cosa más dulce. He de decir que la vi sobrio y me dio resaca) pues vi mucha hez en forma de películas sobre Arqueología.

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Fuente: wikipedia

Dado que un 30% de los ejpañoles y ejpañolas creen que los humanos convivieron con los dinosaurios (en muy breves colgaremos una entrada con este tema, que tiene muchísima tela), cabría preguntarse qué importancia juegan los mass media en extender y normalizar chorradas como esa y que la peña acabe juntando especies separadas por la friolera de 60 millones de años. Como diría Ian Malcolm, el friki de Jurassic Park: la estupidez se abre camino.

Iniciamos esta aventura cinematográfica que nos llevará por las veredas de lo desconocido, por los caminos de lo anodino, por las autopistas de la diversión filmada. Aunque parezca mentira, hay muchas pelis que tratan el tema de la Arqueología, aunque la gran mayoría son porquerosas (porquería + asquerosa = porquerosa). En 1997, un auténtico héroe recopiló cerca de 120 películas sobre este tema en el libro A treasure hard to attain, así que esta sección promete ser larga. Si queréis echarme una mano, no os cortéis y enviad vuestras reseñas de películas de Arqueología al correo del blog. Wu Ming estará encantado de no publicarlas jamás.

E iniciamos esta gran aventura con la que es quizá una de mis pelis favoritas sobre Arqueología, El templo del oro (Firewalker en original). Y es una de mis favoritas simple y llanamente porque Chuck Norris es el protagonista. Sí, habéis leído bien. Eso ha ocurrido en el mismo planeta en el que vives, compa. ¡Chuck Norris arqueólogo! ¿No os dais cuenta del potencial de humor que encierra esto? Solo de pensarlo implosiono de humor (hay un capítulo de South Park que a Cartman le pasa lo mismo). El niño de la salchipapa approves. Este peliculón se estrenó en 1986, cuando el tema de la Arqueología y la aventura golpeó duro con las dos primeras de Indiana Jones y el estreno en 1984 de Tras el Corazón Verde… y el ranger de Texas se apuntó a la moda de buscar tesoros. Básicamente la película es un “homenaje” (como todo lo que hace Tarantino… ejem…) a esas dos películas. Hay que tener cuidado con el argumento porque es tan denso e intrincado que te puede dejar el cerebelo hecho fritanga. Intentaré hacer un esfuerzo para resumir toda la complejidad rizomática de la historia: una tipa (Melody Anderson) entra en un bar con un mapa muy antiguo y se encuentra con Max (Chuck Norris) y Leo (Louis Gossett Jr.), dos cazatesoros que deciden ayudarla a buscar un antiguo tesoro maya y corren muchas aventuras. Historia nunca contada, novedad absoluta.

Firewalker

Fuente: awesomebmovies.com

En realidad no, la peli es como visitar ciudad-cliché y quedarte dos días en un hotel barato visitando el mismo escaparate de tienda. Pero está Chuck Norris, fin del debate. Sin embargo hay pequeños detalles que la convierten en una delicia. Por ejemplo, parte del peligro que corren los héroes viene dado por una guerrilla que se refugia en el bosque que, casualidades, tiene un ligero parecido con los sandinistas, y hay que tener en cuenta que por entonces estaba todo el tema de la Contra y merecía la pena dejar caer la sutil referencia para atraer espectadores. Otro detalle curioso es que contaron con el actor John Rhys-Davies, el que hizo de Sallah en las pelis de Indiana. Mi escena favorita se desarrolla en un bar. Chuck ofrece dinero para buscar información sobre una “expedición arqueológica”, particular forma de investigar, y un tipo le dice que tienen que buscar a no sé qué guía (que luego no sale en la peli) en medio del bosque. Total, que cuando termina de darle la información, Chuck se da la vuelta y se choca con un tipo de cerca de 10 metros de alto con un bigote Staliniano que le mira al fondo de sus preciosas pupilas y le dice “tu madre fue una marrana, y tu padre un perro”. Personalmente detecté influencias de Becquer y algún toque de Alberti en esta línea del guión, pero puedo equivocarme. Evidentemente, Chuck Norris dialoga con el susodicho para hacerle entender civilizadamente que esas no son formas de dirigirse educada y correctamente a otra persona. ¡Qué no! Se lía a ostias y deja el bar hecho un cristo, que es lo que hace Chuck Norris. Todo profundamente arqueológico, eso sí, si bien a Chuck no le va a eso de excavar ni de encontrar cosas en el suelo, no como a un compa suyo del que hablaremos en breves, Steven Seagal. Os dejo la escena a continuación, aunque está en inglés pero el gigante stalinista habla en castellano.

Nada, a disfrutar de la peli porque… ¡Es Chuck Norris! ¡Y ha vuelto en forma de chapas! Aquí os dejo un mini-documental sobre el rodaje y aquí una escena de Chuck Norris rellenando fichas de UE.

P.D.- No podía terminar este post sin un par de Chuck Norris facts. Si os da la vena, poned unos cuantos y nos marcamos una página sobre hechos de Chuck Norris y la Arqueología.

  • Los dinosaurios miraron mal a Chuck Norris… una vez.
  • La razón por la que Indiana Jones tiene miedo a las serpientes es porque Chuck Norris se bajó los pantalones delante de él.
  • Cuando Chuck Norris llega a la excavación las fichas de UE se rellenan solas.
  • Todos los estratos de ceniza son restos del odio de Chuck Norris por la humanidad.
  • Chuck Norris es la razón por la que hay que calibrar el Carbono 14.
  • Chuck Norris ordena los estratos a base de patadas voladoras.
  • Chuck Norris es el único que consigue poner un punto cero móvil.
  • Chuck Norris descubrió una iglesia trisigoda debajo de una visigoda (en homenaje a Rafa Varón, que es el que inventó esta delicia).
  • Chuck Norris entrega los informes antes de iniciar las excavaciones.
  • Chuck Norris entrega los materiales a los museos a tiempo.
  • Chuck Norris es el único que no es amigo de Francisco Marhuenda (este no tiene que ver con la Arqueología, pero me apetecía ponerlo).
  • Si pones “Stairway to Heaven” al revés, puedes oír a Chuck Norris tirándose a tu hermana, aunque no tengas (este tampoco, pero me hizo montón de gracia cuando lo leí).
  • Chuck Norris ha documentado un borde bilabial.
  • Chuck Norris, para descansar, excava con dos picos y un paletín.
  • Chuck Norris excava mezclando Harris con Wheeler, a lo loco.

Max

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5 comentarios en “Cine y Arqueología (I): El Templo del Oro o Chuck Norris repartiendo estratigrafía

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