Los nuevos vecinos

Dedo señalando fragmento de mandíbula del nuevo Autralopithecus (Fuente: Haile Selassie). Nota de la editora: no, no es un pito.

Dedo señalando fragmento de mandíbula del nuevo Autralopithecus (Fuente: Haile Selassie). Nota de la editora: no, no es un pito.

¡Bienvenidas a una nueva semana de mierda, sucias socias! Wu Ming empieza este día de mierda, como todos los lunes, con energía y las pilas (bautismales) cargadas. Inauguramos esta semana con la colaboración de una compañera que, desinteresadamente y tras cuarenta y ocho horas de torturas, ha decidido aportar su excremento a toda esta bola de mierda. Y, como no envió su pseudónimo, pues tuvimos que asignarle uno (ojo, que te avisamos): la llamaremos Mona de Seda, porque habla de monos y de evolución y porque, cuando proyectamos una nueva peli en el GAS, siempre se queda, por muy mierder que sea.

Cuando aún no nos habíamos recuperado de la resaca del descubrimiento de las primeras herramientas del mundo mundial (para más información y cultura véase el artículo integro aquí), nos llega la noticia del descubrimiento en la región de Afar, Etiopía, de una nueva especie de Australopithecus, el flamante Australopithecus deyiremeda – de dia-ihreme-dah, que significa “pariente próximo” en la cultura oral del pueblo afar, y que es más difícil de pronunciar que decir esternocleidomastoideo con un polvorón de “El Toro Vega” en la boca.

Mientras hordas de nuevos estudiantes se echan a temblar ante la tesitura de tener que memorizar un nombre más en la lista inacabable de Australopithecus, Paranthropus y Homo (mi favorito en la carrera fue Kenyanthropus platytops), la comunidad científica se debate entre la aceptación y la cautela ante el nuevo descubrimiento. Yohannes Haile-Selassie, investigador en el Museo de Historia Natural de Cleveland (EEUU) y autor principal de la publicación en Nature (enlace al artículo completo aquí), defiende que este nuevo Australopithecus conviviría no solo en el espacio, sino en el tiempo con Australopithecus anamensis, que se sitúa en un período cronológico entre 2.9 y 3.8 M.a. Los primeros restos de A. Anamensis fueron encontrados en 1974 en el yacimiento de Hadar por el equipo de Donald Johanson, Yves Coppens y Tim White. Para los desubicados, este primer ejemplar fue bautizado con el nombre de Lucy, ya que en el momento del descubrimiento sonaba la canción de los Beatles Lucy in the Sky with Diamonds (Canción completa aquí). Si el equipo hubiera sido español, se podría haber llamado Noelia, pero nada es perfecto en este mundo.

Visita de Donald Johanson a la reconstrucción de Lucy en el Museo de la Evolución humana de Burgos (Fuente: Museo de la Evolución Humana).

Visita de Donald Johanson a la reconstrucción de Lucy en el Museo de la Evolución humana de Burgos (Fuente: Museo de la Evolución Humana).

Volviendo a lo que nos concierne, Haile-Selassie, comprende que su descubrimiento pueda generar rechazo ante la comunidad científica, bastante reacia a aceptar que su visión de la evolución humana pueda cambiar a medida que las investigaciones y descubrimientos avanzan. Los nuevos restos encontrados se fechan entre 3.3. y 3.5. M.a. y se corresponden con dos mandíbulas, un maxilar y 15 dientes, que se caracterizan por un esmalte dental más denso y una mandíbula inferior más robusta que la de Autralopithecus afarensis y Kenyanthropus platyops. Los restos de este nuevo Australopithecus han aparecido a poco más de 30 km. de donde fue encontrada Lucy (reconocedlo, es imposible decir Lucy sin que vuestro cerebro acabe la frase completa de la canción) y por ello, los titulares sensacionalistas de los periódicos ya describen a este nuevo Australopithecus como “Los vecinos de Lucy”, ante la posibilidad de que estas dos especies fueran coetáneas en espacio y tiempo (artículo en El Mundo).

Réplicas de los restos de Autralopithecus deyiremeda. Fuente: El Mundo.

Réplicas de los restos de Australopithecus deyiremeda. Fuente: El Mundo.

Quiero suponer que Lucy era de esas vecinas agradables que daba los buenos días al cruzarse en la sabana. En twitter parece maja: @Lucy_MEH.

Con cada nuevo descubrimiento se pone en evidencia que la evolución humana es más compleja aún si cabe de lo que suponíamos. Pudiera ser que Lucy y nuestro nuevo amigo no estuvieran solos en su entorno, sino que tuvieran un tercer compañero. Esta tercera especie, se correspondería con los restos de un pie que el equipo de Haile-Selassie encontró en la zona de Burtele, y que aún no tiene taxón asignado, pero que se trataría de un homínido de 3.4 millones publicado en la revista Nature en el año 2012 (toda la información aquí). Selassie subraya que aunque no haya relación directa entre los fragmentos de mandíbulas y los del pie hallado en Burtele, quizás pertenezcan a la misma especie.

Lo que está claro es que la evolución humana es un conflicto continuo (llámese en el lenguaje coloquial “un berenjenal”) en el que los nuevos descubrimientos frecuentemente ponen patas arriba aquello que creíamos conocer. Unos simples dientes pueden volver locos a la comunidad internacional. La paleoantropología ha sido una ciencia conservadora cuyos cambios no siempre han gustado a todos. No siempre es fácil que los nuevos descubrimientos sean aceptados y mucho menos aún que se modifique lo ya conocido. Pero ya se sabe que “nunca llueve a gusto de todos” y además si ya lo supiéramos todo sobre evolución mejor abandonábamos la profesión y nos íbamos a la construcción.

Pero bueno, que si mi resumen no os ha gustado, os podéis ver este maravilloso vídeo, donde el mismísimo Yohannes Haile-Selassie en persona os explica al detalle todo el descubrimiento, podéis ver los restos de Australopithecus deyiremeda y la zona donde fueron encontrados. Así mismo también aparece el equipo posando para la foto, flanqueados por un hombre con un kalashnikov AK-47 (minuto 4:40), porque la arqueología queridos amigos, es una profesión de riesgo y nunca sabes con quién o qué te puedes encontrar. Y si no, como dice mi santa madre: ¡haberos dedicado a algo más fino, que eso de buscar piedras es el suelo no es de señoritas!

La Mona de Seda

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2 comentarios en “Los nuevos vecinos

  1. Pingback: Cuando nosotras fuimos las refugiadas | Grupo Arqueología Social

  2. Pingback: Lucy pudo fallecer de una hostia monumental al caerse de un árbol | Grupo Arqueología Social

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