Vacaciones de verano con un pepino en la mano

Pepino 2

Cortesía de Biosbardo.


Vaya mierda de cambio político. Echan a Maroto de la alcaldía de Gasteiz pero aquí sigue sin haber playa, vaya vaya. Como a Shrek, otro ogro de la política, siempre nos quedará la ciénaga, el pantano que el Dictador mandó construir en Ullibarri-Gamboa, anegando para siempre parte del campo de batalla en donde las aguerridas huestes falangetas, milikas y arrequetétaun lo dieron todo por Dios y por España. El electrofacismo va a llegar, cojones ya, parecía quejarse Camilo Alonso Vega (¿unas gachas don Camilo?) cada vez que se pasaba por la ciudad para honrar a los veteranos de guerra. Camilo Alonso y la Última Cruzada, ya en el cine de tu centro comercial con nombre de flor al uso, camelias, rosales, qué más da. España huele a culo.

En Siberia Gasteiz hace un calor que ni en el Azkena, después de toda una hora de kalimotxo en vena. La peña prefiere un Burman Jazz para ir tirando. Al borde de la combustión espontánea el y la gasteiztarra se metamorfosean en bañistas: Cuando Patxi Sarasketa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama calzando un monstruoso bañador del chino.

Uno de estos seres de temporada acaba de encontrar debajo de un puente sobre el río Zadorra (sonoro topónimo que atenta contra cualquier género de ley o ley de género), al lado del restaurante La Brasa, un pepino con espoleta. Y como en verano no hay noticias, se ha liado parda en la capital de Gudarilandia. El bañista, cual King Africa con chanclas en la isla de Granada (hábil juego de palabras), cogió el toro por los cuernos y apareció en la comisaría más cercana con un proyectil de mortero de 50 mm en toda regla, encontrado al pie de un puente que luce orgulloso el cartel de Gasteiz Green Capital. Menos mal, una cosa es tirar lavadoras usadas a los ríos pero lo de las armas de destrucción masiva ya es demasiado. El hallazgo, nunca mejor dicho, fue un detonante para que los medios vitorianos y sus instituciones diesen lo mejor de sí. Esta bomba informativa fue cubierta por J. Sanz para El Diario de Noticias de Álava (7 de julio de 2015, página 13) de esta guisa (transcripción literal):

La Policía local de Vitoria hizo pública la historia ayer. Su intención era agradecer la buena predisposición del ciudadano que lo encontró y acudió con él a la comisaría pero, más importante aún, recordar a la gente que si encuentra otro artefacto explosivo de este tipo no lo coja. No sería una buena idea. Siempre existe el riesgo de explosión cuando se manipula este tipo de aparato. Y las consecuencias pueden ser nefastas.

La apariencia inerte del mortero esconde un invento de armas tomar. Dispuesto en un ángulo de más de 45 grados y a una velocidad relativamente baja, dispara proyectiles con un bestial poder de destrucción (sic). Dicen que su artífice fue Mehmed II, un sultán del siglo XV que batalló en el Gran Sitio de Constantinopla. Él tuvo la idea de elevar un cañón para hacer caer un proyectil verticalmente. Y con el paso del tiempo y de las guerras, el aparato se fue perfeccionando hasta formar parte obligatoria de cualquier combate. Así pues, en caso de localizar un mortero, los pasos que debe seguir el descubridor son sencillos: evitar tocarlo, asegurar la zona y facilitar su ubicación correcta para que los cuerpos especializados (la Ertzaintza o la Guardia Civil) se hagan cargo.

Pepino 3

Cortesía de Biosbardo.

Ahora lo entiendo, el bañista iría con una Turca padre echándole (oto)mano a todo lo que hubiese en la senda verde. Pero, al fin y al cabo, ¿qué es un bestial poder de destrucción para un vasco? No me quiero imaginar a un gasteiztarra asegurando la zona, que por piedras y troncos que no quede. Este tipo de informaciones demenciales son el producto de otro clásico: la falta de transparencia informativa de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Imaginaos a ese comisario de Agirrelanda al que han jodido la tarde de sábado, a punto de ir a mojar la palabra con unos txakolis en compañía de la cuadrilla… y va y le aparece Demis Roussos con un pepino en la mano que debe de ser de la última carlistada para acá. Cunde el nerviosismo, ya se sabe que éste no es el mejor sitio para reactivar el miedo a las bombas. Se activan todos los protokolos, se desatan todas las alarmas. Top secret. Lo único que se sabe es que los cuerpos especializados (deben de ser los vigilantes del Pantano) van a desactivar y, por supuesto, destruir, el aparato creado por el señor Mehmed II (que seguro se aprovecha de las ayudas sociales de la Diputación Foral de Araba). Ante esta opacidad, es normal que los medios informativos no den pie con bola. Una radio local se pone en contacto con El BioSbardo. El reportero no ha podido localizar al bañista, que acojonado se habrá dado el piro a Las Landas a una playa franca. El Biosbardo y sus amigos frikis lo tienen claro: ese pepino está ahí por accidente. Un mortero de 50 mm Valero monobloque modificado con espoleta Stoker, usado por el Ejército de Euskadi. Los republicanos no llegaron a conquistar Legutio en la batalla de Villarreal y se quedaron a unos cuantos kilómetros de la Vitoria franquista. Lo más probable es que el río Zadorra haya arrastrado estos materiales que sí se encuentran en abundancia en el curso del río embalsado en Ullibarri-Gamboa, en una zona en donde se dieron de lo lindo en la batalla de Villarreal. Estos procesos posdeposicionales parecen corroborarse por el lugar de aparición y por el estado de oxidación y degradación del pepino de la discordia.

Lo que nos toca los huevos a los que analizamos residuos en morteros de la Edad del Hierro, a los que estudiamos morteros empleados en muros de mampostería medievales o modernos, o investigamos las granadas de mortero de la Guerra Civil es que a este pepino no se le conceda ningún tipo de valor patrimonial, ni como dildo de la risa. En esta Gasteiz casposa que va de ciudad napoleónica habría que ver si hacían lo mismo con una bayoneta de húsar francés, con un pepino de artillería del ejército de Wellington o con la espada del general Álava. La ignorancia es muy atrevida. Pero aquí Green Capital, y después gloria.

El Biosbardo en verano.

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2 comentarios en “Vacaciones de verano con un pepino en la mano

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