Paseos coloniales en zapatillas de casa (II) – Bustos, grandes bustos

Fuente del Instituto Nacional de Colonización, cerca de Gabarderal (Navarra) (Cortesía de Soyuz Gorri).

Fuente del Instituto Nacional de Colonización, cerca de Gabarderal (Navarra) (Cortesía de Soyuz Gorri).

El Seminario sobre la Arqueología de la colonización agraria e industrial del Franquismo que se celebró entre el 21 y el 28 de octubre, en Vitoria-Gasteiz, llegó a su fin, pero el espíritu de “Colonias para hombres” perdurará… ¿O no? En cualquier caso, desde GAS os traemos otro de esos paseos coloniales muy al estilo de Labordeta: pueblecitos, charlas de bar y saqueos de despensa ajena con la excusa de conocer la “gastronomía local”.

Después de “De Rada a Rada”, ahora le ha llegado el turno a “Bustos, grandes bustos”. Estos paseos coloniales en zapatillas de casa intentan mostrar hasta qué punto no hay que ir a América, África o Asia (¿y Oceanía? ¡Anda y que te fo..e un pez!), para conocer realidades de colonización y subalternidad que se mata la perra.
En el capítulo anterior, hablamos de la gran obra franquista del canal Bardenas-Ejea que consistió en la construcción del embalse de Yesa y la producción de hasta 15 nuevos poblados de colonización. Pues bien, algunos de ellos están en Navarra (como Rada), y como un servidor, es muy dado a la territorialidad patriótica, aquí os presento algunas (otras) ideas.

Colonias agrarias de Figarol, San Isidro del Pinar y Gabarderal (cortesía de Google Earth, Paint y Soyuz Gorri)

Colonias agrarias de Figarol, San Isidro del Pinar y Gabarderal (cortesía de Google Earth, Paint y Soyuz Gorri)

Como ya dijimos, en los años 1950 y 1960, el Régimen de Franco impulsó una política agraria de colonización que movilizó una cantidad importante de recursos hídricos, mecánicos y humanos. El (bo)Caudillo se pasaba el día inaugurando pantanos y pueblos, siempre para alegría y júbilo de los españoles de bien. Una simbología concreta entraba en juego en todo esto: ideas de Reconquista y Repoblación al viejo estilo mierdeval, la construcción de nuevas zonas de regadío mezclando Modernidad e inspiración “de lo que nos dejaron los moros” de Al-Andalus (algo así como pensado, “lo único bueno que hicieron: regar”), la “vuelta al campo” como forma de garantizar el orden moral de la “Nueva España” (más vieja que nunca: nacional-católica, feudal, caciquil, precariamente jornalera, autoritaria…), etc. Todo eso usando más el palo que la zanahoria. Y como muestra un botón (la historia de Jánovas, en Huesca).

Estado central, Iglesia católica y grandes empresas no sólo saquearon terrenos que ya no existen, sino que saquearon vidas humanas. A pesar de ello, consiguieron crear algunas ilusiones en una parte del campesinado: las colonias agrarias eran aparentemente igualitarias y en algunas se creó cierta idea de armonía comunitaria. De hecho, el desarrollo ideológico de estas comunidades ha resultado ser muy desigual: en algunas se respira un orgullo colono que el propio Régimen trató de impulsar, en otras ese orgullo colonizador se ha utilizado precisamente para denunciar las deficiencias de la Dictadura, mientras que en otras, la nostalgia por los pueblos originalmente abandonados y la resistencia campesina se han convertido en la norma. Hay ocasiones en las que, como se suele decir, “los tuyos te salen rana”. Pero las resistencias tampoco son nunca iguales y la materialidad resultante puede ser muy diversa e incluso contradictoria.

Calle principal de Figarol. Muy poca direccionalidad y jerarquización el espacio, como se puede ver... (Cortesía de una cámara de fotos).

Calle principal de Figarol. Muy poca direccionalidad y jerarquización en el espacio, como se puede ver… (Cortesía de una cámara de fotos).

Por ejemplo, la colonia navarra de Figarol es una orgía de la cartelería. Los técnicos franquistas se encargaron de señalar todos los edificios y servicios con más cartelitos que una madre cuando prepara tupperwares para tu semana de estudiante (pseudo)emancipada… “Lentejas, lunes”; “Vainas, martes”; así hasta llegar a “Farlopa, viernes”. Edificio social, centro cívico, iglesia, hermandad sindical (ahora, club de jubilados… y es que ¡todo envejece!). Y aquí encontramos una especie de burla por parte de sus habitantes cuando cartelizan la magnífica “calle sin nombre”.

Armando,

Armando, “el de los rótulos”, se puso en plan exquisito. Imágenes de Figarol y San Isidro del Pinar (cortesía de Dios).

Pero también hay espacio para el orgullo colono. En la colonia de San Isidro del Pinar encontramos una placa en la iglesia que dice “en honor a los colonos y habitantes”. El lema del pueblo de Gabarderal es “50 años echando raíces” y un monumento en un precioso parque tiene como lema “Beti itxaropena eta ahalegina” (“Siempre esperanza y esfuerzo”).

Pueblos colonos, pueblos nuevos (cortesía de Gorri Soyuz).

Pueblos colonos, pueblos nuevos (cortesía de Gorri Soyuz).

“Beti itxaropena eta ahalegina”, Gabarderal (cortesía de un bonito día otoñal).

En Figarol, en 2012, con motivo del 50 aniversario de la fundación del pueblo, se colocó una estatua en la plaza central. Un colono y una colona aparecen mirando al horizonte, atrezados con un par de maletas y llenos de esperanza contenida… Pero, hay algo llama poderosamente la atención de mi inquieta (y sexualmente perversa) mente: las voluptuosas proporciones del colonial busto de la susodicha. Y con busto no me refiero a una escultura que sólo muestra la cara… Si no a la otra acepción de busto, amigas y amigos. Nuestra nueva demente en prácticas, Brandine Von Mierder, ya nos alertó acerca de los cánones. Pero yo quiero señalar los “cáñones” que se gasta tal escultura, y es que, la Venus de Willendorf está presente aquí, en el imaginario colono-navarro, de una forma rotunda y llamativa. El colono, por el contrario, es hierático y frontal y por mucho que hemos buscado su correspondiente bulto entrepiernal, no hemos encontrado más fantasía que la que se puede hallar en un muñeco Ken. En cambio, la colona (¿o deberíamos decir “mujer del colono”?) está de lado, realzando así su característica principal: ser garante de la reproducción. Ahora me pongo en plan Ana Pastor en El Objetivo tras manipularnos alegremente y os digo: “nuestros son los datos, las conclusiones quedan en sus manos”. Continuará…

Pareja colonial, Figarol (cortesía del Paint y del visualizador de imágenes de Windows).

Pareja colonial, Figarol (cortesía del Paint y del visualizador de imágenes de Windows).

Soyuz Gorri

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Un comentario en “Paseos coloniales en zapatillas de casa (II) – Bustos, grandes bustos

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