Gora la Guardia Civil! La historia de un pikoleto (bueno) en Navarra

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Al hilo de los recientes sucesos de Altsasu (Navarra), peleas de discoteca y terrorismos de cubata y garrafón mediante, os traemos la historia de José Rodríguez-Medel, el “pikoleto (bueno)” o el “curioso caso del guardia civil apreciado en la legendaria Nafarroa.

José Rodríguez-Medel (1888-1936), cumpliendo con una arraigada “tradición vasca”, era un guardia civil destacado en “el Norte”, pero originario “del Sur”, concretamente de Siruela (Badajoz). Recaló en la capital navarra, en Iruñea/Pamplona, en 1908. Él había pedido en reiteradas ocasiones que su destino fuese Madrid, pero nada oye: le destinaron a Pamplona y, con cierta resignación, ahí se tuvo que quedar. Poco más tarde, se casó con “una local”, Lucía Carmona, y tuvo con ella siete hijos. Parece que empezó a echar raíces y hasta hizo algún amigo ilustre en el lugar, como Florencio Alfaro, que llegaría a ser concejal de Izquierda Republicana en el Ayuntamiento de la ciudad.

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Plaza del Castillo, Iruñea, años 30 (fuente: memoriasdelviejopamplona).

Ascendió y fue destinado a Granada durante un tiempo, para, más tarde, por fin, instalarse en Madrid (el primer destino deseado). Sin embargo, ya en 1936, es nombrado Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Navarra (¿vuelta al hogar?). En Pamplona coincidió con el general Mola, con cierta tensión, ya que El Director, con los preparativos del golde de estado ya en marcha, veía a Rodríguez-Medel como un posible obstáculo. Militares, requetés y otros sectores de la oligarquía navarra llevaban semanas conspirando contra la República. Hasta algunos medios de comunicación estaban compichados con Mola, como el Diario de Navarra -actualmente sigue siendo el principal periódico del territorio-, con su jefe Raimundo García García, alias Garcilaso, a la cabeza.

Aún y todo, el mismo 18 de julio de 1936, Mola mantuvo la siguiente conversación telefónica con Rodríguez-Medel, intentando que se uniera al “Alzamiento Nacional”:

Mola – Entonces, ¿para usted no importa nada la salvación de España? ¿Qué haría usted si se implantase el comunismo?

Rodríguez-Medel – Cumplir con mi deber.

Mola – ¿Y cuál sería su deber?

Rodríguez-Medel – Obedecer las órdenes del poder constituido.

Tras la llamada, Rodríguez-Medel trató de arengar a sus efectivos en favor del sistema legal, pero al terminar su discurso con un “¡Viva la República”, algunos de ellos contestaron “¡Viva España!”. Él intentó huir, hasta que finalmente, uno de sus hombres lo mató con su subfusil. Al día siguiente, el Estado de Guerra se hizo general en Navarra con la portada del Diario de Navarra, que reproducía las órdenes de Mola. La Guerra Civil comenzó en Navarra con una primera plana.

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Ejemplar del Diario de Navarra del 19 de julio de 1936 (fuente: ElPeriódico).

En la esquina inferior izquierda, podía verse la siguiente noticia:

Rodríguez-Medel murió “a consecuencia de un accidente desgraciado ocurrido en el cuartel”. Sería la primera de muchísimas mentiras de un Régimen que aún no había empezado a existir y ya dejaba muertos, desaparecidos y manipulaciones por todas partes. Mucho tiempo después, cuando la familia solicitó información al Cuerpo sobre el fallecimiento, ésta fue la respuesta que obtuvieron:

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(fuente: sareantifaxista).

La Guardia Civil en Navarra (esa que precisamente ocupa un gran espacio en los medios últimamente por su “honradez” y “civismo” frente al “terrorismo” de… ¿toda la sociedad?) nunca ha rendido homenaje alguno a Rodríguez-Medel. Curiosamente, han sido asociaciones para la memoria histórica, algunas de ellas incluso militantes de la izquierda abertzale, las que han conmemorado el asesinato de una de las primeras víctimas de la Guerra Civil.

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Homenaje a Rodríguez-Medel (fuente: Ahaztuak 1936-1977).

El País de la Paradoja. Mientras tanto, la Guardia Civil en el País Vasco y Navarra (y no sólo ahí) ha estado acumulando críticas, denuncias y sentencias en su contra por detenciones infames, torturas, estafa y hasta por ¡el secuestro de Olentzero (el “Papá Noel” vasco)! ¡Qué mejor forma de calmar ahora las cosas que queriendo tratar los sucesos de Altsasu como terrorismo, ocupar militarmente el pueblo y criminalizar (otra vez: ya es toda una costumbre) a toda una sociedad!

En fin, Gora la Guardia Civil!

Soyuz Gorri

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