Fievel y el nuevo mundo. Ellis Island y la distopía usamericana

125

Así de clarito viene el mensaje. Es de principios del siglo XX, pero a partir del 20 de enero volverá a ponerse de moda. Cortesía de Max

Aún recuerdo con ternura la primera vez que vi Fievel y el nuevo mundo (Don Bluth, 1986). La historia del ratoncito ruso que se pierde durante el viaje a América y busca a su familia por las calles de la Nueva York de finales del siglo XIX fue una de las películas que marcaron mi infancia. Ahora la he vuelto a ver gracias a youtube y su puta mierda de visualización y a unas Navidades pasadas por ese torturador aceptado socialmente que es el dentista y aunque no es la misma experiencia todavía tiene cierte sentido echarle un ojete. Os dejo el link aquí.

Aunque fue una de las películas de animación pioneras en los 80 en cuanto que su narrativa no estaba exclusivamente dirigida a un público infantil, los mensajes están muy hipersimplificados. La inmigración, el sueño americano, América (esto es, EEUU solamente) = tierra de las oportunidades, el enemigo común (los gatos = comunismo, regímenes autoritarios, Islam)… En realidad no deja de ser la historia contada una y otra vez con la que todas las occidentales nos hemos criado. Una versión más violenta podría ser Gangs of New York (Martin Scorsese, 2002), una versión más épica y Tomcruisiana en Un Horizonte muy Lejano  (Ron Howard, 1992) y una visión más aburrida europeizada en La Nueva Tierra (Jan Troell, 1972). Todas estas pelis nos muestran que aunque la inmigración es jodida, si es a América finalmente merece la pena por mucho dolor que se pase.

“El sueño americano” como conceto es algo que se está poniendo otra vez de moda con eso de que el Trompetista ha llegado a la Casa Blanquita. El propio Trump es un ejemplo de todo ello, “hombre (re-pito, hombre) hecho a sí mismo”, “de la nada a la riqueza”, “como lo peta”. Acojoníticamente es un abstracto que tiene muchísima fuerza en la actualidad y vertebra gran parte de las (falsas) esperanzas de una clase trabajadora empobrecida que aspira a un estatus social diferente dentro de una sociedad de clases. Hace poco estalló una pequeña polémica porque los “millenials” (nueva categoría socio-progre para nombrar[nos] a los que nacieron[nacimos] entre 1980 y 2000) decían que el American Dream estaba muerto, pero la CNBC ya se encargó de poner la ideología en su sitio. El sueño americano es el sueño americano y que nadie lo discuta. América rules y el tío Sam es la reostia. Punto.

d41ea3cc-674d-457a-aba8-418aee91f29b_1-82d4e23824035c5d0c0091000b0163fb

Jejejeje… ha dicho culo. Fuente: https://i5.walmartimages.com

El Sueño Americano también tiene su propia arqueología. La archiconocida Estatua de la Libertad es el símbolo que los usamericanos, en su pequeña manía de explotar la semiótica hasta límites exasperantes (léase por ejemplo = banderas usamericanas hasta en el cagadegó), utilizan como metáfora del sueño americano. La “Libertad iluminando al mundo” es una estatua que el gobierno francés regaló al usamericano en su centenario de independencia (1886, no te vengas arriba a lo Trivial) como una forma de hermanar las dos revoluciones más genuinamente cojonudas que ha tenido la burguesía occidental. Es decir, en realidad la estatuilla nació como una materialización de la geopolítica de finales del siglo XIX (Francia requería de amigüitos que le echaran un cable frente al creciente poderío el Imperio Alemán y ya le vino bien en no una, sino en dos guerras mundiales) más que como símbolo de la emigración y la esperanza y el sueño americano. Esto vino en paralelo por parte del propio gobierno usamericano, que vivía un período de intensa inmigración a finales del siglo XIX y debía mostrar una cara amable ante el mundo. Así, fue en 1883 como parte de un crowdfunding de época cuando Emma Lazarus escribió su famoso soneto “El Nuevo Coloso” de donde salen las palabras: “¡Dadme a vuestros rendidos, a vuestros pobres // Vuestras masas hacinadas anhelando respirar en libertad!”. Joder, así sí mola. God Bless America, yumaderfaquer!!.

edwardmoran-unveilingthestatueofliberty1886large

Pajote para los nacionalistas usamericanos. Cuadro de Edward Moran, que casualmente es un pintor inmigrado a EEUU. Fuente wikipedia.org

Pero la arqueología viene de nuevo a desequilibrar las bases sobre las que se construyen estos mitos, como el de la chachi-emigración a EEUU, la tierra de las oportunidades o el sueño americano. Justo al lado de Liberty Island, que es donde está la estatuilla, se encuentra Ellis Island. Ellis Island es, como su homóloga libertaria, un cacho-tierra cerca de la costa, pero que frente a la otra, tuvo una funcionalidad menos utópica. A finales del siglo XVII se fortificó como parte del arsenal usamericano y funcionó como tal en algunas de las guerras de principios del siglo XIX. Incluso se llegó a utilizar como lugar de ejecución, por lo que recibió el nombre de “Gibbet Island” o isla de la horca.

Pero sería en 1892 cuando se convertiría en la principal aduana de EEUU recibiendo a más de 12 millones de inmigrantes en sus seis décadas de historia hasta que se cerró en 1954. Por este islote pasaron millones de Fievels (e incluso el mismísimo don Vito Corleone) que también creyeron en el sueño americano y en la tierra de las oportunidades. Sin embargo, el paso por la isla Ellis era algo menos utópica. El proceso para ser aceptado en suelo usamericano perseguía, claro está, designar a aquellos “válidos” para la entrada, pero al mismo tiempo fue un ejemplo de los actuales procesos de deshumanización y alterización del inmigrante, que tenían en la materialidad un elemento fundamental de apoyo.

103

Esta mesa es el equivalente de la Modernidad del Sombrero Seleccionador de Harry Potter. Aunque aquí que te mandaran a Hufflepuff era todo un chollo. Cortesía de Max.

Quizá uno de los aspectos más conocidos del proceso era el conocido como “six second exam”; un examen médico express en el que determinaban si estabas sanote o no, todo ello dentro de un contexto cultural en el que la eugenesia era parte de la receta usamericana. A aquellos pacientes enfermos les marcaban en tiza con un código según la enfermedad que reconocían para ser inspeccionados posteriormente. Curiosidad: a Vito Corleone en el Padrino parte II (digo esto porque el Padrino tiene parte I y parte II, el tercer episodio podrían metérselo por el orto) le marcan con el signo de “enfermedad mental evidente”, toma del frasco. También es conocido, aunque según fuentes oficiales sería un mito, que pasando por la sala principal ante las mesas de los inspectores de aduana te cambiaban el nombre para adecuarlo a la sonoridad anglófona. Mito o no, yo no me imagino al burócrata de turno haciendo mucho esfuerzo por saber el nombre en pastún o en somalí de una persona en concreto. Yo que sé tío, xdxd.

110

Código de tizas con el que se marcaba a los inmigrantes. Cortesía de Max.

Otros aspectos materiales menos conocidos de Ellis Island que desarticulan el discurso de la tierra de la libertad es, por ejemplo, la conocida como “Escalera de la separación”, todo un ejemplo de materialidad del miedo. Esta escalera dividia en tres secciones, conducían a un destino distinto a los migrantes. La parte de la derecha llevaba a la ventanilla de tickets para el tren, la de la izquierda al ferry de Nueva York, y la del centro a las habitaciones de detención. Puede ser buen ejercicio situarnos delante de la escalera en un país desconocido de lengua desconocida y pensar en que dependiendo de donde te separen tienes una posibilidad u otra.

100

La Escalera de la Separación. Cortesía de Max.

Otro ejemplo son las tarjetas de lenguaje. A partir de la Immigration Act de 1917 se requería que los inmigrantes de más de 16 años superieran leer una tarjeta de 40 palabras en su lengua nativa. Estas tarjetas tenían casi exclusivamente textos de la Biblia en diferentes idiomas, lo que suponía una forma interesante de violencia cultural para personas de otras religiones o creencias. Entra en EEUU, pero aquí nuestras creencias molan más que la tuya, sobre todo si eres musulmán.

115

O sabes leer nuestra biblia o márchate por donde has venido. Cortesía de Max.

Ellis Island funcionó como un pequeño campo de concentración para los inmigrantes mientras duraba todo el proceso. De hecho, durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial fue utilizado como espacio de detención para sospechosos alemanes de traidores. Como todo campo de concentración que se precie, las condiciones no eran especialmente humanitarias, ocasionando numerosas revueltas que muchas veces se vinculaban a la actuación de rojos comunistas y desestabilizadores. Hoy musulmanes, antes rojos. Al igual que en otras zonas de detención, los graffitis como forma de expresar la agencia individual fueron un elemento habitual de los detenidos.

121

Trozo de pared con graffitis de los inmigrantes retenidos. Cortesía de Max

Tras el cierre de Ellis Island en 1954 acabó por convertirse en el actual Museo Nacional de la Inmigración, todo un monumento museográfico al sueño americano y a la idea de EEUU como tierra de libertad.  Dividida en tres partes, una de las experiencias más usagratificantes es la que explica la migración desde la Segunda Guerra Mundial hasta aquí. Sin aburriros con detalles, digamos que el comunismo fue el que creó toda la migración que llegó a america para salvarse de las terribles garras del oso soviético, o cubano, o nicaragüense. Evidentemente, a partir de finales de los 90 y principios de los 2000 el comunismo se quedó en una esquina del cuarto sujetando libros mientras el fantasma del terrorismo islámico se erige como el gran monstruo creador de inmigrantes deseosos de llegar a EEUU. Toda una experiencia extrasensorial que incluye grabaciones de migrantes echando pestes de su lugar de origen y alabando el sueño americano. Ideology, bitches!

133

Blanco y en botella, semen. Cortesía de Max.

La situación de Ellis Island tan cerquita de la Estatua de la Libertad genera una sensación de impostura bastante grande. Mientras que un regalo de las élites gabachas llamaban simbólicamente a la esperanza de los recién llegados a tierra americana, los espacios de detención de Ellis Island eran el contrapunto deshumanizador y normalizador por el que todo aquel que quería complir el sueño americano tenía que pasar. América, la tierra de las oportunidades… para ser como el tío Sam te diga que seas.

Max

Anuncios

2 comentarios en “Fievel y el nuevo mundo. Ellis Island y la distopía usamericana

  1. Reblogueó esto en Materiales de CC.SSy comentado:
    Aunque tal vez no sea el lenguaje adecuado para un alumnado de 1º de Bachillerato, la explicación y crítica que ofrece es tan sensata que merece la pena omitir términos para construir conocimientos. Os invito a perder 5 minutos en leer esta entrada de blog sobre Ellis Island, la aduana de EEUU, frontera fundamental de las grandes migraciones europeas ocurridas a finales del siglo XIX. 

    Me gusta

  2. Pingback: Lo que de verdad importa | Grupo Arqueología Social

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s