(Esquizo)arqueología(s)

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“El grito de Antígona”. Fuente: helenaiza

Presento aquí una hipótesis de trabajo llamada esquizoarqueología. Por un lado ésta bebe directamente del esquizoanálisis de Deleuze y Guattari, siendo heredera y a la vez paralela con respecto a dicha teoría. Por el otro, también evidencia cierta posición “esquizoide” de quien investiga.

El esquizoanálisis es una teoría alternativa y contraria al psicoanálisis, atacando dos puntos principales de este:

• El Edipo y la simplificación a lo inconsciente, ya que la continua fijación por el mismo impide llegar a las máquinas deseantes.

• La reducción de la libido a catexis (energía psíquica unida a una representación) familiaristas, por lo cual no se llega a las catexis sociales.

Según estos autores el delirio esquizoide es histórico, cultural, político,… en vez de familiar. Aún más, la novela familiar depende de las catexis sociales inconscientes y no al revés. Mientras que el psicoanálisis se centra en el individuo y lo arrastra a un callejón sin salida edípico con la intención de curar/encajar en el statu quo, el esquizonálisis es colectivo y se pregunta cuáles son las máquinas deseantes. De hecho, el inconsciente ya no es expresivo o representativo sino productivo, no quiere decir nada, crea máquinas de deseo. El inconsciente no es estructural, es procesual.

Bajo este “nuevo enfoque”, hay que estudiar cómo el individuo habita en el mundo y el mundo habita en él. Es imposible alejarlo del mundo ni aislar el elemento inconsciente como propone el psicoanálisis. El individuo, el yo, el sujeto y el cuerpo no están necesariamente relacionados ni tienen porqué ser estables.

Desde la esquizoarqueología seguiríamos un camino paralelo al luchar contra las interpretaciones familiaristas del registro arqueológico y al situar las leyes del parentesco en su contexto y marco específico cultural. No vale extrapolar al pasado construcciones contemporáneas, ni siquiera de aquellos considerados más cercanos a dicho pasado.

Ambas esquizodisciplinas no simplifican ni reducen, si no que hacen más complejo, bifurcan hacia una heterogeneidad ontológica. Deleuze y Guattari criticaban el uso de figuras edípicas como punto de partida, en la esquizoarqueología criticamos el uso del parentesco y el concepto de “familia”, sea del tipo que sea (nuclear, extensa, etc.) como irreductibilidad epistemológica. Permitimos la proliferación de nuevas y no predichas proposiciones y representaciones. La psique y las culturas son el resultado de componentes múltiples y heterogéneos, formados por diferentes mecanismos de subjetivización.

La segunda parte de la hipótesis proviene de la posición “esquizoide” de quien investiga, desplazándose en un espacio cartesiano X e Y. En uno de los ejes se sitúa el reconocimiento de que el registro arqueológico es (por definición) incompleto y, en el otro, el optimismo epistemológico de quien investiga/observa, creyendo que puede “conocer” el pasado. El resultado es un desplazamiento continuo y en tensión por ese espacio bidimensional en el que, dependiendo del punto en el que nos paremos a interpretar y obtener conclusiones cada eje tiene un “valor”.

Por si esto fuera poco, tenemos que valorar en qué ocasiones de manera sutil y violenta aparece un eje Z por el cual se aplica la intangibilidad cultural contemporánea y hegemónica al pasado. ¿Aparece con valores altos de reconocimiento de un registro incompleto y bajos de optimismo epistemológico? ¿Siempre estuvo presente esa Z? ¿O sólo somos capaces de capturarla cuando sus valores se disparan?

Para acabar propongo recuperar la figura de Antígona (como ya hizo Butler en “El grito de Antígona” aplicándola al psicoanálisis). Hija y hermana de Edipo, hija y nieta de Yocasta e inmersa (probablemente) en una relación incestuosa con su hermano Polinices. ¿Representa ella los límites del parentesco o los marca? ¿Representa a los dioses antiguos del parentesco o los traiciona al hablar en la esfera pública y política? De hecho, su nombre podría tener significado como anti-génesis. ¿Puede realmente ella crear un nuevo sistema de parentesco? Hegel propuso las esferas del parentesco y de la política como separadas pero codependientes, y Lacan usó el simbolismo como intermediario entre ambas. ¿Habría un siguiente paso y cuál sería? ¿Y qué relación tiene Antígona con la Arqueología sino es a través de lo esquizoide?

Toni Higuero

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2 comentarios en “(Esquizo)arqueología(s)

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