La nueva peli de «It» es una puta mierda (GAS feat. Carlos Boyero)

Estoy hasta el chochirrin de los remakes, precuelas, reboots y secuelas de Hollywood. Me parece muy bien que los productores quieran sacar pasta para meterse todas las rayas que les entren en sus fosas nasales, pero al menos currároslo un poco, ¿no?. La falta de originalidad en el cine ya es hasta insultante.  Echadle un ojayer a esta lista de pelis de miedo más esperadas de 2017 y veréis que hay casi más números que letras. Si vuelvo a ver otra peli de Saw, Transformers o Torrente, vómito. Qué pereza mental… Y ahora vuelven a la carga con una nueva versión de «It» que absolutamente nadie pidió pero que todas veremos porque le han dado más bombo que al culo de Kim Kardashian (y más de 400 millones de dólares de beneficios que tiene ya esta mierda). «It» flota más que Catalunya.

Y que me parece muy bien que se «revisiten» viejas pelis e historias. Pero revisitar no puede significar a) hacer una copia exacta del original (fuk yu Gus Van Sant y tu Psicosis y fuk yu Michael Haneke y tu autoplagio); o b) reventar el original sin compasión. South Park, que es la mejor serie de animación para adultos de la historia ofdawol, ya lo advirtió: Lucas y Spielberg violan a Indiana Jones. Esa es la imagen que se me viene a a cabeza cuando hacen que pierda dos horas de mi interesante vida. Indiana Jones siendo penetrado.

«It«, la buena, fue una película de 1990 cortada en dos partes basada en la novela homono… homínid…. del mismo tíulo que escribió Stephen King, uno de esos escritores a lo César Vidal que escriben un montón de cosas pero que, al contrario que César Vidal, algunas no dan asco. El terrible payaso Pennywise que acojonó a medio mundo a inicios de la prodigiosa década de los 90 vuelve a la carga en este remake que, calentito y a su tiempo, vendrá con los disfraces correspondientes para Halloween (que, por cierto, va a tener SU PUTO REMAKE muy pronto). Para no daros la brasa pero sí excusas para insultarnos por internet. Dejo algunos comentarios críticos y sosegados Caros Boyeros style sobre este nuevo «pase por caja» de Hollywood. «¿Por qué no te ha gustado la peli?» «Buena pregunta, yo-psicópata que utilizo como recurso literario para este post. Pues mira, la nueva peli de «it» ha sido como un tacto rectal hecho por el capitán Garfio porque… ¡¡SPOILER ALERT!! (dejo un vídeo entre medias por si no queréis seguir leyendo).

1. Elimina las mejores cosas del original. Y sin cambiarle nada importante a la trama principal, oiga. De rebajas que se nos lo llevan de las manos. Y no solo se fukea la genial forma de transgredir la linealidad temporal de la trama original (a través de los recuerdos de los protas adultos) contando solo la primera parte de cuando son criajos, sino también olvidando de qué narices trata la peli. De una película que explora el trauma, el recuerdo, los miedos, la frustración (sexual y no sexual) pasamos a «ciudad cliché» paraíso de topicazos del terror adolescente. Todo recubierto de sustos, golpes de efecto y primeros planos de cosas que dan asco, como la cara de los protagonistas en general.

2. El trauma y el terror que me dio pensar que efectivamente estaba viendo la peli; o se olvidan o son menos sutiles que Hacienda en mayo-julio. La clave de «It» es el paso de la adolescencia al adulterio a la edad adulta a través del trauma. Pennywise, no casualmente una imagen tan infantil como un payasete (luego hablamos de eso, porque madre mía qué tipejo nos han puesto aquí…), simboliza precisamente el miedo más profundo, aquel que no exteriorizamos porque ni siquiera nos atrevemos a verbalizar y simbolizar. Está tan profundo que no podemos ni visualizarlo sino a través de espejos; Pennywise no es el verdadero «miedo», sino solo su representación. El verdadero terror está más escondido aún. En la original era un monstruo físico que era el que efectivamente mataba a sus víctimas. Pennywise solo les atraía a través del miedo. En esta nueva versión, esa idea que haría las delicias de Lacan y Zizek termina por ser un esperpento de sí misma, como el niño que se acojona de un cuadro que acaba de ver en el despacho de su padre. La menstruación, el deseo sexual, el trauma materno-filial, la culpabilidad (en la antigua, Billy no exterioriza hasta muy adelantada la película su culpabilidad por la pérdida de Georgie. En la nueva se convierte en un pesao que solo habla de su puto hermano, y cuando lo tiene delante le mete un tiro con una pistola de matar ovejas… toma del frasco), el racismo… son los miedos y traumas interiorizados que en esta versión no dejan espacio para la imaginación de la espectadora. El Banksy visto por Loulogio.

Pennywise en la segunda parte de «It». Este sí que acojona de verdad.

3. Los personajes (y los actores) son más planos que la mesa donde estoy escribiendo esto. Alguna crítica dijo «¡Oh! qué personajes más profundos y desarrollados tiene esta nueva versión de It». ¡No me jodas! El rabo de Espartaco sí que está desarrollado. Cada uno es un cliché de sí mismo a lo largo de toda la película hasta que en el clímax de los últimos 20 minutos todos misteriosamente superan sus miedos y se convierten en super-imbéciles máquinas de matar. Solo hay que comparar el niño asmático de la versión antigua con el Eddie de la nueva para darse cuenta de la broma que estamos viendo. Y mejor no hablamos del personaje del psicópata maltratador que traumatiza a los chavales. En fin.

Anexo: hay una cosa que me revienta y son las pelis basadas en críos porque los actores suelen ser pésimos (no te jode, ¡son críos! que jueguen con sus colegas al escondite o al Call of Duty). Esta peli no es una excepción. La única que se salva es Sophie Lillis, que hace lo que puede con el personaje de Beverly que le dan. Pero…

4. ¡Patriarcado alert! Ostia puta, vaya tela el personaje de Beverly Marsch que se han marcado… No solo está hiper-sexualizado por encima de sus necesidades (bueno, bueno, bueno, la escena con el farmacéutico. Imperdible la objetivación por no hablar de las connotaciones pederastas, y no condenadas en la peli), y que la relación con su padre es demencial e innecesaria (infinitas veces más sutil y creíble en la original, donde se intuye el deseo sexual del padre. En la nueva es explícito… en la medida que Hollywood permite que la pederastia lo sea, claro), sino que mientras que en la original representaba en gran medida una mujer que lucha por salir del círculo patriarcal mediante una participación activa en su propia lucha personal, en esta nueva versión de mierda se convierte en la «damisela-en-peligro-a-ser-salvada-por-el-hombre», superficial (escoge al guapo «masculinizado» en vez de al gordito sensible escribepoemas… joder. Yo fui gordita, me siento identificada), y objetivada por el resto (para salvarla, el gordito, que al final se come cero roscas, le besa rollo Bella Durmiente… patético).

5. ¿Anti-semita? Se supone que cada crío tiene su propio trauma personal exteriorizado físicamente de alguna manera. Billy es tartadumo (exteriorizando su culpabilidad por la muerte de su hermano y su miedo a ser «el mayor» y el «líder»), Eddie es hipocondríaco (exteriorizando el miedo a su madre hiper-protectora), Beverly empieza a tener la regla (exteriorizando la pubertad) o Mike su animalismo (no seáis guarretes… que le asquea matar animales trabajando en un matadero… exteriorizando el trauma de que sus padres se quemaran vivos). Pero lo que acojona es que el único «trauma» que tiene en esta versión Stanley es que… ¡es judío!… Ostia… puta…

6. Gore sin necesidad. La original daba miedo porque no enseñaba casi nada. No era necesario. Lo que daba miedo era precisamente ir descubriendo los miedos de cada uno de los personajes. Su viaje personal y cómo media Pennywise en ello. En la nueva versión el payaso le arranca de cuajo el brazo a Georgie en la primera escena. Ahí es nada. Todo muy efectista para que los críos (los de hoy) flipen por ver a un niño que le han arrancado el brazo. Violencia gratuita (a cambio del pastizal que pagas por la entrada) que no aporta terror, sino solo mucha sangre.

7. Pennywise. Y para no dar más la brasa. Simplemente diré que esta nueva versión del payaso me parece menos efectiva que la antigua. De un payaso muy payaso, vamos, que casi hasta hace gracia, pasamos a un rollo oscuro Joker de Christopher Nolan que no contrasta tanto como el anterior. No es la ironía que trataba de expresar el original a través de Tim Curry, más conocido por sus arroces o por ser el del hotel de «Solo en Casa 2» (1992… neng como pasa el tiempo). Y que Bill Skarsgård (he tenido que copiarlo de otra página para que saliera el simbolito ese raro de la segunda «a») lo hace bien, nadie lo niega. Para nadie negará tampoco que es un papel muy fácil que hasta mi abuela podría hacer… y eso que falleció ya hace unos años (abuela Guadalupe… te echo de menos).

Venga que ya he echado bilis como para parar un tren. Conclusión: la nueva de «It» está genial; id a verla; id al cine más cercano; no esperéis más. Y encima va a ver segunda parte, claro, con el pastizal que han ganado con esta… Ahora, si queréis ver una peli de payasos asesinos que me acojonó de verdad y es O-R-I-G-I-N-A-L os recomiendo que veáis la peli «Clown» (2014). Os regalo el trailer

Max

2 comentarios en “La nueva peli de «It» es una puta mierda (GAS feat. Carlos Boyero)

  1. Jajajjaa estoy totalmente de acuerdo contigo . Me da paz mental que algunas personas piensen como al respecto de tales bodrios. Jajaja aún me muero con lo de que el papel del payaso es muy fácil y lo podría hacer tu abuela jajajajaja

    Me gusta

  2. Pingback: Un paseo por el horror. La Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) | Grupo Arqueología Social

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s