“Arqueoingeniería” o entender el mundo contemporáneo de camino (I).

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En la imagen el único Toro de Osborne de la Comunidad Autónoma del País Vasco (A-1, Ribera Baja, ARABA/ÁLAVA). Es el encargado de despedir a los automovilistas de las Provincias Vascongadas y dar la bienvenida a ESPAÑA Castilla. (Fotografía: E.A.)

Camino: vía que se construye para transitar.

Esa es la segunda definición del grupo de coleguitas de Arturo Pérez-Reverte de la palabra camino. ¿Pero un camino es solamente eso? ¿O es mucho más? ¿Un camino es más que una tierra hollada del transitar? ¿Es más que una zanja rellenada de piedra, hormigón armado, asfalto y pintura reflectante? ¿Una plataforma con basalto, traviesas y dos carriles de hierro? Un camino, o cualquier estructura surgida de la magia de la ingeniera civil, es mucho más que eso. Es un elemento que genera materialidad, la transforma e incluso ¿la destruye?. Alguna es efímera, otra temporal, pero también la hay perenne. Una autovía, una ferrocarril o un embalse generan materialidad tanto en si como por si mismos, en sus márgenes como dentro de ellas. También más allá de ellos, a una distancia que no se puede definir de forma precisa, porque su influencia se diluye en el territorio. ¿Dónde termina la influencia de una carretera o un pantano? ¿Cómo afecta a la sociedad que está en su entorno? ¿Por qué de los Estrella Michelín salgo con hambre?

La arqueología clásica estudia las calzadas, los miliarios o los mansios adyacentes a la vías romanas que comunicaban el Imperio Romano. ¿Por qué no hacer lo mismo con la modernidad o la posmodernidad? ¿Se pueden analizar las ventas premodernas, modernas y posmodernas, las gasolineras o estaciones de servicio como las mansios, mutatios o cauponas romanas? Si se estudian los itinerarios y los recorridos de las vías romanas, ¿por qué no estudiar el recorrido o la razón de una carretera, autovía  o vía férrea contemporánea?  ¿Por qué no estudiar la materialidad de las diferentes redes de carreteras y ferroviarias actuales? ¿Por qué no estudiar el recorrido de esas carreteras o esos ferrocarriles y su materialidad para entender el pasado más reciente y la actualidad? Se puede y se debe, ya que nos puede ayudar a comprender problemas tan graves en el Estado Español cómo la despoblación, la ordenación territorial o la corrupción.

¿Un atasco a las 12:45 de un miércoles en la A-62 entre Valladolid y Tordesillas es materialidad efímera? ¿Un derrape es una área de descanso hay que documentarlo en el registro arqueológico? ¿El envase de una chocolatina debe de ser guardada como material arqueológico? ¿Una lata de refresco es un “fósil guía”? ¿Puede estudiarse el ADN de una de las miles de botellas llenas de pis de camionero que plagan los arcenes (arqueología de las migraciones, vaya)?

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Marca de un trompo en un área de descanso de la N-I a su paso por Araba/Álava. (Fotografía: E.A)

La materialidad contemporánea es una mierda variada, abundante y se puede estudiar mediante la metodología arqueológica igual que otras cronologías. De hecho, desde el GAS ya hemos dado la turra a diestro y siniestro se ha puesto en relieve en más de una ocasión. Sin embargo, es una materialidad viva, que interactúa con la sociedad y está presente en ella. Cuando conducimos todos los días de un punto A a un punto B hay miles de cosas que nos pasan desapercibidas, hay materialidad que nos condiciona, que nos influye, que genera emociones y sentimientos en nosotras. Con solo fijarse un poco se es consciente de ello.

En primer lugar, la metodología arqueológica es igual de valida para analizar el pasado como para analizar el presente como ya hemos dicho unos tres millones de veces. En segundo lugar, hay que tener en cuenta que las emociones y los sentidos condicionan nuestra realidad, al igual que las experiencias pretéritas. De ahí que, junto a la metodología arqueológica sería interesante realizar un análisis de la sensorialidad y emocional, ya que los sentidos y las emociones condicionan la realidad y por tanto el sujeto de estudio. ¿Una persona que hace el mismo recorrido todos los días tendrá la misma visión del espacio que una persona que lo hace por primera vez? ¿La compañía o el olor nos puede condicionar? La percepción o la experiencia pueden ser cruciales para comprender ciertas cosas intangibles pero que subyacen en lo tangible. ¿Por ello el análisis emocional, sensorial, … con respecto al medio puede ser una pieza clave para poder llegar a ver más allá?

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Hotel de carretera abandonado junto a la N-1 a altura de Ameyugo (Burgos). (Fotografía: E.A.)

Las vías de comunicación deben ser analizadas de modo crítico. Ésto nos puede ayudar a entender mejor las sociedades que atraviesan, pero también la ideología imperante en las instituciones que las construyen y mantienen. Su tamaño, recorrido, categoría, … son elementos que no son casuales, que en ocasiones responden a lógicas socio-económicas o geográficas, pero que ante todo responden a lógicas ideológicas, políticas o incluso personales.

Por otro lado, la construcción de un nuevo camino influye a las poblaciones que lo transitan, las circunvala o las evita. Esos procesos ocurridos en el mundo medieval o en la Edad Moderna pueden ser vistos en el mundo actual al analizar el impacto de la Red Nacional de Autovías y Autopistas o la Red Ferroviaria Española. Muchos pueblos eran atravesados por una gran cantidad de automóviles que ya no están o eran parada de muchos trenes que pasan de largo o ya directamente no pasan. ¿Esto qué ha generado?¿Cómo se puede ver materialmente ese cambio? Las áreas de descanso y servicio, gasolineras, bares, restaurantes, hoteles, estaciones, apeaderos o almacenes abandonados (o no) son elementos para el estudio de esto pero también el espacio construido que genera en los pueblos. Por ejemplo, sacar una carretera de un pueblo o el tráfico de ésta, por muy molesta que sea, tiene un fuerte impacto que deja un potente registro material. Las comunidades locales en ocasiones reutilizan esos espacios dándoles un nuevo uso o significado. Ya sea mediante nuevos usos privado o público, mediante el vandalismo y expolio pero también mediante su olvido y abandono entre otras opciones.

Pero qué cuestiones nos puede ayudar a entender mejor o ver la ARQUEOINGENIERÍA

Malhechor de Garayo y La Niña de la Venta

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