Quiénes somos

Wu MIng

Wu Ming

Nadie sabe muy bien quién o qué es Wu Ming. Cuando habla él, lo hace todo el colectivo de GAS. Es todo lo que debes saber.

Soyuz Gorri

Soyuz Gorri

“¡Yo os maldigo a todos! ¡Maldigo a las guerras! ¡Os maldigo!”

Eso es lo que gritó Soyuz Gorri cuando descubrió que todo el tiempo había estado en su planeta. La jerarquía evolutiva había sido insultantemente invertida y ahora los seres humanos se partían el culo con cosas como el vídeo de un monete que se desmaya al oler su propia mierda.

Por suerte, este primate vasco-soviético está aquí para cambiarlo todo: desde la esclavitud que ahora sufren sus congéneres, hasta las cortinas del dormitorio… Sí, sí. Las de ese tono gris tan feo. Sí, las que eligió tu madre. Son horribles, y, encima, las compró como haciéndonos un favor. ¡Pues a mí no, cariño! ¿No sería mejor un blanco más sufridito? Un blanco roto. Algo a juego con el resto de los muebles. ¿Blanco hueso? Sí, tal vez, aunque no sé cuál es la diferencia. Yo creo que son iguales. ¿Cómo que no? Ah, claro, aquí está la experta… ¿Y mi criterio no cuenta? No, claro…

En fin, Soyuz Gorri es un gorila cosmonauta. Adjuntamos su ficha aquí debajo para que puedas jugar con él a algún juego de rol.

Nombre: Soyuz Gorri.
Habilidades: Defensa 65%; Poder Ofensivo 121%; Velocidad 76%; Vello 100%; Carisma …% (no podrías ni asimilarlo).
Aficiones: Hacer el mono.

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Brandine Von Mierder

Después de que mis padres me abandonaran, mi infancia fue dirigida por las monjas del convento en el que me “crié”. Con doce años huí de allí y tras varios días en la perrera Charles Manson me adoptó y me sacó de allí para adoctrinarme, devolviéndome la humanidad y la dignidad que las followers de Jesús me quitaron. Pero el 8 de agosto de 1969 me di cuenta de que mi padrastro era un moñas y un blando, así que emprendí una nueva huida, y acabé en un suburbio neoyorkino del que me convertí en la reina por mi simpatía y bondad innatas. Harta de cocinar meta vegana sin gluten (requisito obligatorio para fabricar para Hacendado), decidí arriesgar mi vida de la manera más bestia que se me ocurrió. Así es, me matriculé en Historia, entré en un mundo oscuro en el que nadie ha sobrevivido para contarlo, nadie ha logrado escapar con vida, o por lo menos, con capacidad de interactuar con gente normal. Mi familia está más preocupada que nunca, no me reconocen, mi aspecto ha desmejorado hasta límites insospechados, siempre llego a casa llena de mierda, emprendo viajes infernales que duran meses enteros en los yacimientos más putrefactos, he conocido a la gente más horrible que te puedas imaginar, a su lado Mengele, un solete. Ahora le robo el sintrom a mi abuela para pagarme los vicios. Comparto trowells sin importarme las infecciones que puedan transmitirme, sin guantes, a lo loco. Un fatídico día, mientras volvía a mi casa (un bonito puente con vistas al gueto), unas locas encapuchadas me metieron en un land rover y me dijeron que ahora era miembra de una especie de secta con ánimo de lucro llamada GAS. Mis chistes crueles ahora se han convertido en memes políticamente correctos, sujetos a las normas de El Partido. Sobrevivo gracias a ser una gorde que ahuyenta a los cretinos, pero no se cuánto sobreviviré. Mi sueño es lograr salir de este mio bucco, anular mi personalidad, ser pretendienta de Mujeres Hombres y Vicerberzas, encontrar un marido que me ningunee y tener hijos a los que dar golpes moderados pero constantes hasta que se conviertan en Ralphs.

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Malhechor de Garayo

Después de años viendo la vida pasar como las vacas al tren en su localidad natal, un señor con bigote, bajito y monotesticular le echó de su casa para fundar un club de vela en el río de su pueblo. De ese modo, cogió un tren y se bajó en la fría capital de provincias que le correspondía. Una vez allí, lejos de dietas de alto contenido graso y cárnico, que le estaba convirtiendo las venas y arterias en poemas escritos en alfabeto tailandés, fue añorando la naturaleza en la que había crecido.

De este modo el señor Garayo se convirtió en Malhechor de Garaio; un hombre que vestido con minifalda, mallas y peluca de pelo largo moreno comenzó a hacer el mal para lograr el bien defendiendo la Santa Tradición y el todo esto eran patatas, pero antes era bosque.

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Marikotrón-3000

El marikotrón-3000 es un ciborg del S.XXXI, un híbrido de máquina y organismo, una criatura de realidad social y también de ficción que proviene de una utopía (que no distopía) donde los punkis maricones dominan el mundo y los heterosexuales son criados en granjas con el único propósito de fabricar en cadena más seguidores para este grandioso régimen. El marikotrón-3000 fue enviado al pasado, nuestro presente, el S.XXI, a través de un ano cósmico con la misión de que nada perturbarse la cadena de hechos que dará lugar a tan singular régimen político y, de momento, está cumpliendo su misión satisfactoriamente. El marikotrón-3000 ha entrado al GAS para usar su poder y su influencia, y así propagar la ideología marikomunista en pos de un mundo mejor y por el bien de su misión. Pero como decía Donna Haraway: “El principal problema de los ciborgs es que son la descendencia ilegítima del militarismo y del capitalismo patriarcal, por no mencionar el socialismo de estado. Pero los hijos ilegítimos son a menudo infieles a sus orígenes. Sus padres, después de todo, no son esenciales.” ¿Significa esto que el marikotrón-3000 desarrollará sentimientos hacia los ridículos humanos entre los que se ha infiltrado, traicionando su misión y a su régimen? ¿Tendrá sus propios planes para crear su propia utopía?

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Biosbardo

Después de años viendo la vida pasar como las vacas al tren en su localidad natal, un señor con bigote, bajito y monotesticular le echó de su casa para fundar un club de vela en el río de su pueblo. De ese modo, cogió un tren y se bajó en la fría capital de provincias que le correspondía. Una vez allí, lejos de dietas de alto contenido graso y cárnico, que le estaba convirtiendo las venas y arterias en poemas escritos en alfabeto tailandés, fue añorando la naturaleza en la que había crecido.

De este modo el señor Garayo se convirtió en Malhechor de Garaio; un hombre que vestido con minifalda, mallas y peluca de pelo largo moreno comenzó a hacer el mal para lograr el bien defendiendo la Santa Tradición y el todo esto eran patatas, pero antes era bosque.

Siempre ha tenido un gusto muy popular. No cree en bardos célticos que liberen la nación. Es más un biosbardo, que además suena a yogourth bueno para hacer caca como un hombre. Procede del Reino del fin de mundo, sí, de ese sitio en el que no sabemos ni como nos llamamos. En cuestión de idioma es más apocalíptico que reintegrado. Es súbdito del Gordo Chino, por su condición de maketo y coreano. Asume el legado de los Yellow Pixoliñas. “No tenemos ni bandera ni himno nacional pero tenemos mucho vino, y aguardiente artesanal”. De mayor quiere reencarnarse en el puto amo, o sea, en Pucho Boedo. Como buen arqueólogo, sabe que el futuro está en (las) ruinas.

Auzóctono

Auzóctono

No recuerda muchas cosas de cuando era niño. Una vez leyó a Fernando Arrabal y el milenarismo llegó. Por eso se convirtió en absurdo, un absurdo racional. Como no le dejan hablar se ha cortado la lengua y ahora sólo puede escribir. Ya no amenaza con cortarse nada, porque como se quede sin manos no va a poder ni masturbarse (sic). Cuando sea mayor quiere ser el malo de James Bond. «EL» malo, porque será el definitivo. Mientras tanto planea una invasión estratorrestre y mira con desprecio a los hipster porque él tenía bigote antes incluso que Chuck Norris. Todas las noches tiene el mismo sueño… es tertuliano en Al Rojo Vivo, pero lo presenta Espinete y comparte plató con Paco Marhuenda, Belén Esteban y Giorgio Tsoukalos. Reitera que es un sueño, no una pesadilla… y eso que no puede hablar. Después desayuna sus cereales integrales con chocolate como si nada.

Se llama Auzóctono, porque vive en un arrabal de Bilbao allá donde se cruzan los caminos.

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