Arqueología por las no-arqueólogas (o ‘sobre el sistema periódico de Primo Levi’)

Imagen 1

Yo a las 11:32 minutos el día 20 de diciembre de 2015. Fuente: ¡venga ya! es el jodido grito de Munch, está en millones de páginas ova da güol.

Mi resacón postelectoral va a ser muy duro… Los resultados me han dejado con un culo torcido de tal magnitud que solo una invasión alienígena comandada por Kang y Kodos que esclavicen a la raza humana y conviertan a todos los votantes de “la PPSOE” en sujetos de estudio utilizando gargantuescas sondas anales un tiempo de descanso navideño podrá resolver. Capitalistilicioso.

En este momento de reflexión está siendo de gran ayuda el regalo de una compañera/colega/maestra y no obstante amiga mía: el libro de cuentos de Primo Levi “El sistema periódico”. No hace falta que redunde en la no-vida de Primo Levi. Quien la conozca, guay. Quien no la conozca, toma un enlace a wikipedia (en turco, para que hagas un esfuerzo y tengas que buscar la versión castellana). Básicamente es un libro de cuentos que mezclan la biografía del judío-italiano o italiano-judío (el racismo es así. Es imposible hablar de Primo Levi sin vincularlo de forma esencialista con su identidad judía, que él trató de ocultar lo máximo posible a lo largo de su no-vida y que los nazis le obligaron a relucir en todo su esplendor) mezcla experiencias vitales con el sistema periódico (cada capítulo es un elemento químico) y envuelto con una existencialista capita de filosofía.

Un poco de música para ambientarte la entrada.

Lo que es el libro en sí y para sí es muy recomendable. Corto, indoloro, te hace pensar en cosas (nazis… no me he podido resistir) y siempre quedas bien diciendo que lees a Primo Levi delante de la peña (hasta hace muy poco pensaba que era el primo de un tal Levi)… vamos, lo que debe ser un libro.

Sin embargo, me ha llamado poderosamente la atención el cuento titulado como “Plomo”. He estado dos minutos en google intentando buscarlo pero nada. Si alguien lo encuentra, que lo mande y lo colgamos entero… y el cuento también. Lo resumiré brevemente y con lo que me acuerde dado que paso de leérmelo otra vez. El cuento narra la vida de un artesano del plomo situado en un momento cronológico en torno a la Edad de Hierro (si me pongo tonta, diría que en torno al 700 aC… por fardar, yatusabe), por lo que se desprende de la descripción. El herrero se llama Rodmund, y viaja de lugar en lugar para localizar vetas de plomo que luego intercambia por oro, mujeres, comida, más mujeres, vino y alguna mujer también.

Imagen 2

El sistema periódico de Primo Levi. Fuente: amazon.es

El caso y cosa es que la descripción del judío de Primo Levi sobre lo que es la sociedad de la Edad de Hierro es acojonítica brillante. El contexto social, los conflictos entre diversos pueblos, la creación de mitos, el valor del metal en las sociedades prehistóricas, el patriarcado inherente a la sociedad (prehistórica, histórica o “posthistérica”), las rencillas entre los pueblos ganaderos y los pueblos agricultores… se muestran con una credibilidad y una sensibilidad muy reales. De verdad una, como lectora y como  espectadora, cree que la sociedad de aquella época pudo ser así. Una especie de “El Clan del oso cavernario” en pequeña escala y sin todo el aparato hollywoodiense de por medio del que se ha valido J.K. Rowling J.M. Auel para crear un ambiente creíble del pasado solo cognoscible mediante la arqueología (así como para ganar una pasta gansísima).

portadas-periodicos--644x362

El “otro” sistema periódico… ¿lo pillas? ¿eh? ¿lo pillas?… Matadme. Fuente: abc.es

Los otros dos ejemplos que se me ocurrieron de peña que sabe transmitir lo que es la arqueología para hacer esta entrada fueron el gran cegato de Borges, quién en su cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius recreaba un mundo idealizado e idealista en el que unos objetos arqueológicos eran parte esencial de la estructuración de ese mundo. Y el otro es Unamuno, del que os copio una cita de su libro “Niebla”:

unamuno2

Unamuno, posando tó sexy para la portada de la FHM. Fuente: biografiasyvidas.com

Sabía que hay que aprender a ver el universo en una gota de agua, que con un hueso constituye el paleontólogo el animal entero y con un asa de puchero toda una vieja civilización el arqueólogo, sin desconocer tampoco que no debe mirarse a las estrellas con microscopio y con relescopio a un infusorio, como los humoristas acostumbran hacer para ver turbio. Mas, aunque sabía que un asa de puchero bastaba al arqueólogo genial para reconstruir un arte enterrado en los limbos del olvido, como en su modestia no se tenía por genio, prefería dos asas a un asa sola -cuantas más asas mejor- y prefería el puchero al asa sola.

Imagen 3

Retrato robot de los arqueólogos en ocasiones. Fuente: equipassio.com

Y es interesante como son siempre en muchas ocasiones las no-arqueólogas las personas que se han visto más capaces de plasmar la identidad de la arqueología y de las sociedades pasadas para que el público pueda entender, con un poco de crítica y de inteligencia, lo que se desprende del trabajo arqueológico. Mira que somos increíblemente sectarios a la hora de transmitir y transferir los conocimientos generados por la arqueología. El falso cienticifismo del que nos rodeamos lo que hace es colocar un mueble más en nuestra torre de marfil y que la gente del común no tenga ni pajolera idea de lo que hacemos. Así semos. Un poco de esfuerzo y tal vez un poco menos de egolatría y realmente podríamos convertir la arqueología en ese espacio multivocal que tanto deseamos y del que tantas veces nos quejamos cuando no existe. Eso sí, deseamos y nos quejamos en congresos mainstream en los que solo nos oímos y asentimos nosotras.

P.D.- Siguiendo con la última lógica aquí referida, que traerá cola en futuras entradas… ¿sabéis cuántos artículos científicos se producen por año? Os dejo una imagen que os hará pensar (libremente, sin ningún tipo de inducción por mi parte) en la cantidad de mierda que se publica solo por la necesidad de publicar y de poner nuestra bonita firma en papers con sistemas de peer review con varios referees que salen a hacer running tras hacer un poco de fisting en las suite en las que se alojan para asistir a events o meetings. Somier.

Artculos2013I

Calidad de imagen digna de Rompetechos… yo sentir. Fuente: http://www.scimagojr.com/

Max

 

Anuncios

2 comentarios en “Arqueología por las no-arqueólogas (o ‘sobre el sistema periódico de Primo Levi’)

  1. Dejamos a continuación el comentario de una persona que nos ha llegado a través del correo electrónico y que creímos interesante poner aquí. Como ha pedido anonimato, la llamaremos simplemente “Pb” por si queremos contestar el comentario:

    ¿Sabes que la familia de Primo Levi es de origen español (los “ebrei sefarditi” que huyeron, fueron cazados desde España) y provenzal?. Es torinés (de Torino, en Piemonte), y no creo que se pueda decir de él que antes del nazismo intentó esconder el ser “hebreo”. No se puede, porque Primo es un nombre que sólo utilizan los hebreos (lleva este nombre porque fue el primer hijo de su familia, lo he comprobado ahora, sus padres se casaron en el 1919, y él es del mismo año) y Levi es un apellido hebreo.

    Entonces el hecho mismo de llamarse Primo Levi (y no Giovanni Levoni, por ejemplo) es declarar la propia origen, sin ningún ocultamiento. Su madre se llamaba Ester Luzzati (otra vez nombre y apellido completamente hebreos, y todo el mundo lo sabía, como lo sabe ahora).

    En Torino, desde no sé cuando, hay una comunidad hebrea muy grande, no sé si la más grande de Italia, o la segunda después de la de Roma. Y es que en Italia el ser hebreo, no era, como no es, una cosa relevante. En España, donde efectivamente no sé cuantos hebreos hubo después el 1492 (seguro muchísimos llegaron a Italia, y con esos la familia de Levi.. :)), igual sí.

    Hay un libro “Il giardino dei Finzi-Contini” de Giorgio Bassani, bastante aburrido (había empezado leerlo, pero no me gustó), pero del cual Vittorio De Sica hizo un película muy guapa, que habla del momento en el cual en Italia se hicieron las leyes racistas (en el 1939). Este jardín (giardino) de la casa de la familia Finzi-Contini estaba siempre lleno de jóvenes. Tenían un campo de tenis y siempre los dos hijos de la familia de 15-18 años, más o menos, tenían amigos hospedados. Todo el mundo sabía que eran hebreos. Bueno, después de dichas leyes, de una día para otro, el jardín se vacía, porque nadie quiere comprometerse. Sólo un joven sigue yendo… y no me acuerdo de más.

    Pero sí, eso fue, antes no era importante, no es que se escondía. Creo que no se valoraba ni en bien, ni en malo, como no se valora ahora. Los Levi eran italianos y como muchísimos de los italianos, no hebreos y hebreos, llevaban la camisa negra, y estaban inscritos al “fascio” sólo para poder trabajar y estudiar. Después con las leyes racistas, el problema fue, para muchísima gente, ayudar a los hebreos, fingiendo no tener ninguna relación con ellos.
    Levi en su diploma de Laurea (defendida en el 1942), tiene la escrita “di razza ebraica” (https://it.wikipedia.org/wiki/Primo_Levi).

    Además, Levi no fue cogido porque fuese hebreo, si no porque era partisano. Después del 8 septiembre se unió a los Partigiani del CLN (Comité de Liberación Nacional), y fue capturado en diciembre con otros compañeros, y separado de ellos efectivamente porque era hebreo y enviado a un campo italiano. Depués, cuando llegaron los alemanes, efectivamente lo mandaron a Monowitz y desde allí en Auschwitz.El hecho de ser químico, como dice él, fue algo que le permitió sobrevivir en Auschwitz.

    Creo que esto (el ser químico), es realmente su enfoque principal, también en la manera de acercarse a un cuento de la edad del Hierro, es lo que lo caracteriza. Y quizás también en su manera de escribir así esencial, sin nada más de lo que es la esencia de las cosas, que a mi me encanta y siempre me sorprende.

    Por eso me suena sí un poco racista leer “la descripción del judío de Primo Levi”, como si un hebreo no pudiese hacer una buena descripción! O como si el ser hebreo pudiese tener una relevancia más que las otras cosas que caracterizan, o que contribuyen a construir, el ser de un hombre (o de una mujer).

    Creo que es el enfoque científico, junto con su fantasía y profunda conciencia del alma humano, que le ha permitido escribir Plomo así, seguro después de haberse documentado muy bien (como para todos sus cuentos y la única novela “Se non ora quando”, que aconsejo).

    Estoy leyendo una antología que él mismo preparó. Le pidieron elegir unos textos, en los cuales él reconociese sus raíces como escritor. ¡La mayoría de los textos que ha elegido no me gustan o no los comprendo! Es un poco como los amigos, muchas veces les gustan cosas que no nos gustan. Antes creía que esto no fuese posible, ahora me doy cuenta que esto es lo que me fascina, y al mismo tiempo me molesta un poco.

    Le gusta a 1 persona

    • No hay duda de que aportas un montón de datos super interesantes, estimada Pb. Sin embargo, a lo que me quería referir en el texto no es tanto a que Primo Levi quisiera ocultar voluntariamente su condición de judío, sino que, por desgracia, las circunstancias le obligaron a tener que enfrentarse con su propia condición de judío aunque él no quisiera. En los relatos que componen el libro de “El sistema periódico”, sobre todo aquellos que hacen referencia a sus años de estudiante (los capítulos llamados “Zinc”, “Hierro” y “Potasio”, si mi memoria no falla), justo cuando las leyes racistas del fascismo fueron implantadas, comenta varias veces que a él en el fondo le daba igual su judaísmo o no, que nunca había sido especialmente religioso o que le interesase la cultura judía pero que, precisamente por las leyes raciales, se vio “obligado” a reivindicar su judaísmo como una forma de resistencia frente a un sistema que odiaba.

      Y esto es lo interesante de la identidad y de la etnicidad, su caracter relativo, relacional y contextual. Es muy posible que en otro contexto vital Primo Levi solo hubiera sido judío por el nombre, sin que eso afectase a ninguna otra parte de su identidad o a su forma de relacionarse con el mundo. Pero el contexto que vivió le llevó a tener que poner como elemento principal de relación con los demás el hecho de que era judío, de tal manera que para él fue muy difícil encontrar trabajo durante el fascismo, sería enviado a Auschwitz por judío y escribiría luego su trilogía con un importante componente del judaísmo como motor de su historia. Por otro lado, evidentemente llamar a Primo Levi “judío” no era tanto para decir que sorprende que un judío sea capaz de escribirlo, lo que efectivamente sería racista (bueno, en realidad “etnicista”, es importante no confundir términos), sino para reforzar este carácter paradójico de la identidad de Primo Levi.

      De nuevo, gracias por las aportaciones.
      Max

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s