El Pato está que trina

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Semos carne de ideología: gente a punto de ser devorada por un pato de goma. Fuente: aquí

En esta época de democracias líquidas y significantes flotantes tardábamos ya (ay, pero la carne es débil) en escribir un post sobre uno de los iconos de nuestra realidad contemporánea: el pato de goma. ¿Qué mejor símbolo de la materialidad posmoderna? Pensadlo por un momento. Hace unos años un anuncio que no voy a reproducir reflejó la historia de un barco que transportaba patitos de goma y cuyo cargamento, cruel broma del destino, terminó cayendo al agua y flotando en el mar a la deriva. Los patitos recorrieron millas y millas y llegaron hasta todos los rincones del planeta. La acumulación de plásticos en el océano, la muerte de animales salvajes asolados por nuestros vertidos tóxicos, el cambio climático… ¿Quién se para a pensar en todo eso cuando mira los ojos vivarachos y el pico sonriente de un amarillísimo pato de goma? Sigue leyendo

TOTAL, LA HISTORIA, ¿PARA QUÉ? O UNA CRÍTICA A PATRIA, DE FERNANDO ARAMBURU

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El Perro en el momento en el que se le encargó que leyera Patria. Fuente: David

En el GAS nos gusta estar siempre al día en todos los frentes. Por eso hemos encerrado en el sótano a El Perro de Chulainn esta semana para que se leyera y nos hiciera una breve reseña de “el fenómeno editorial del año”: Patria, de Fernando Aramburu.

Ya que estas semanas en el GAS se está hablando mucho del conflicto vasco, qué mejor momento para rajar de hacer una crítica sensata y reposada del libro que se ha erigido en los últimos meses como representación última e insuperable de su historia: Patria, la nueva novela de Fernando Aramburu. Sigue leyendo

Palestina: mapear para resistir

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Vista de la colonia israelí de Pisgat Amir. Fuente: aquí

Hoy os traemos la nueva colaboración de El Perro de Chulainn, que a falta de algo útil que hacer con su vida se ha puesto manos a la obra, haciendo una entrada sobre el poder que se oculta en los mapas.

El otro día le intenté explicar a mi sobrina que hay que tener cuidado con los mapas: pueden ser poderosos instrumentos de dominación imperialista -¿os acordáis del revuelo que se montó hace unos meses porque en los mapas de guguel no aparecía Palestina? Sigue leyendo

Lo que de verdad importa

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John Berger, in memoriam. Fuente: Verso Books

Desde Nueva York, el nombre de Quincy evoca un pueblo aún más remoto. Mientras empiezo a escribir esto, hoy, seis de enero de 2017, nieva sobre el Valle de Giffre, como nieva sobre las calles de Manhattan. Podría caer en la tentación de comparar las cumbres nevadas de los Alpes con las azoteas de los rascacielos, pero el tacto geológico de las rocas en nada se parece a la resbaladiza superficie de las emblemáticas fachadas de estos edificios –¿emblemas de qué? Habrá quien las  presente, rocas y fachadas, como resultado de procesos en esencia similares: pura materialización de fuerzas naturales. En Quincy se refugió un hombre que nos ayudó a buscar otros modos de ver el mundo que nos rodea. Hace unos días se nos ha ido John Berger. Va llegando al fin, tras el de las necrológicas urgentes, el tiempo para el recuerdo sosegado. Sigue leyendo

¿Pero no teníamos ya bastante GAS por este año? ¡Pues claro que sí, guapi! (Pero por si acaso, toma podcast de nuestro primer programa)

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Como nos hacemos mayores, tenemos que buscar más cosas con las que ocupar esos minutos, horas y días que nos quedan para llegar a ser una UE (con nuestro ajuarcito y todo). Por eso, como ya os dijimos aquí, en el Grupo de Arqueología Social estamos inmersas (¿o imsersas?) en un programa de reidio, Excavar en tiempos revueltos, en Hala Bedi Irratia, que es como la radio normal pero para gente con neuronas (ojo, que además intentamos no hablar por encima de las canciones, no como los jipsters de Radio3). Vamos, que así, de entrada, todo normal, todo OK. No eramos ya bastante cansinas por la güeb, que ahora lo somos también en la radio.  Sigue leyendo

Cuando nosotras fuimos las refugiadas

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Homo erectus cruzando la frontera entre Marruecos y Melilla para colonizar la Península Ibérica. Algunos Homo guardia civiliciensis intentan impedirlo. Cortesía de Mrs. Margaret.

Vivimos una etapa dorada en una deslumbrante África tropical. Comíamos la fruta que era de nadie, esa que crecía en los árboles que eran de nadie. Pasábamos las noches tumbadas en jergones de hojas sobre las ramas gruesas de esos mismos árboles. Cazábamos entre todas y entre todas repartíamos la carne obtenida. Comenzamos a mirar las estrellas cuando las densas copas de los robustos árboles comenzaron a ser menos densas. Quizás guiadas por esas estrellas, las comunidades comenzaron a aventurarse en las lindes de los bosques, allí mismo donde los grandes felinos moteados enseñaban sus dientes bajo la luz de la luna.

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