La Desbandá: masacre en la N-340

Este mes se cumplen 77 años de la masacre en la carretera entre Málaga y Almería (N-340), conocida popularmente como La Desbandá. Esta matanza de civiles, quizás la mayor de toda la Guerra Civil Española, tuvo lugar en febrero del año 1937.

Tras la batalla de Málaga, el cerco de las tropas rebeldes, que incluían tropas españolas, italianas y regulares marroquíes y su entrada en la ciudad de Málaga provocaron la huida descontrolada de miles de civiles y tropas por la costa hacia Almería. Se calcula que entre 150.000 y 300.000 refugiados huyeron por la N-340, entre los cuales se encontraban tanto civiles procedentes de la ciudad como del resto de la provincia, así como tropas del lado republicano. Esas columnas de refugiados, en su mayoría civiles desarmados, mujeres y niños, fueron bombardeadas desde el aire por la aviación italiana y alemana y desde el mar por buques españoles. Las personas asesinadas en este episodio fueron unas 5.000.

517px-Batalla_de_Málaga.svg

Asalto de las tropas rebeldes sobre Málaga en febrero de 1937. Fuente: Wikipedia.

Cuando las tropas rebeldes alcanzaron la ciudad de Málaga, hallaron la capital prácticamente desierta. La represión contra los que se quedaron fue brutal, en la línea de las que tuvieron lugar en la zona. La inoperancia de la defensa republicana de la zona fue absoluta, y el terror corrió entre la población ante el avance de los fascistas, los bombardeos y la guerra psicológica de Queipo de Llano a través de la radio:

“Sí, canalla roja de Málaga, espera hasta que llegue ahí dentro de diez días! Me sentaré en un café de la calle Larios bebiendo cerveza y por cada sorbo mío caeréis diez. Fusilaré a diez” continuó a voz en grito, “por cada uno de los nuestros que fusiléis aunque tenga que sacaros de la tumba para hacerlo.”

La realidad es que La Desbandá fue una vergüenza tanto para el Franquismo como para la República. Así lo asegura un artículo del Diario Público de hace unos días:

“Los muertos, muertos son, pero mientras que el bombardeo de Guernica, con 250, es conocido internacionalmente, el de la carretera de Almería, con 5.000 asesinados, siempre se ha ocultado porque fue una vergüenza para todos”, afirma el historiador Miguel Alba.

Si en Guernica las bombas fascistas cayeron sobre 5.000 vascos, en la Desbandá más de 150.000 malagueños, en su mayoría mujeres y niños, tuvieron que huir de la ciudad a pie, descalzos incluso, mientras eran bombardeados desde el aire por aviones alemanes e italianos y desde el mar por buques nacionales. Narran las crónicas de la época, según recuerda la historiadora Lourdes Peláez, “cómo los barcos franquistas acompañaban tranquilamente en paralelo y por el flanco derecho la huida de la población, que dejaba atrás Málaga por la única carretera posible, esculpida en la roca encima del mar, mientras los bombardeaba”.

A los 5.000 muertos de aquella huida habría que sumar muchos más en Málaga una vez que cayó el 8 de febrero a manos de los sublevados. “Las informaciones de diarios de la época como El Centinela describen como Málaga ya no era una ciudad, era una carnicería, con mujeres saltando por la ventana, olor a carne quemada o los fascistas tiroteando por las calles indiscriminadamente a gente indefensa”, explica Peláez.

A pesar de esta tragedia innegable, incluso ahora que se cumple 79 años de los sucesos, continúa siendo la gran olvidada de la Historia de España, especialmente al norte de Despeñaperros. Alba ofrece la respuesta a esta amnesia histórica: “La Desbandá ha estado políticamente encerrada porque la política siempre quiere llevar a la Historia de la mano. No se ha hablado de esta matanza porque fue una vergüenza para todos, tanto para los fascistas, que fueron los ejecutores, como para la República”.

El periodista e historiador Antonio Somoza amplía el argumento de Alba, indicando que “Málaga, por su ubicación, era muy fácil de defender, pero la República la abandonó”. Tal y como expone Somoza, la capital malagueña sólo tenía una acceso por carretera y por el resto de los flancos estaba rodeada por mar y montaña, “por lo que con los recursos de entonces no presentaba grandes dificultades para ser defendida”.

Sin embargo, desde Madrid, “la República no terminaba de fiarse de Málaga [conocida como Málaga La Roja], porque había demasiados comunistas y anarquistas y no le prestó el apoyo debido”. Somoza relata cómo ni siquiera envío armas suficientes, de manera que los más de 12.000 milicianos que se quedaron en la ciudad estaban indefensos, con apenas 8.000 fusiles y con escasa munición”.

Refugiados-Regresando-a-Málaga-copia

Refugiados en La Desbandá. Fuente: 5uri.

Este fue uno de los primeros episodios de la huida de miles de civiles a lo largo de la costa levantina. Los supervivientes llegarían a Almería, una ciudad atestada de civiles que huían de toda la Andalucía capturada por los fascistas. De ahí pasarían a la costa valenciana, a Cataluña y al exilio en Francia, quienes no perecieron por el camino, fueron asesinados o encarcelados. Y eso que la mayoría no pertenecía ni siquiera a colectivos políticos. Algunos, con algo de suerte, pudieron regresar una vez instaurado el régimen franquista.

No todos los dramas de la Guerra Civil Española cuentan con “la suerte” de un Guernica de Picasso. Un asesinato es un asesinato, y todos merecen ser recordados.

Magnífico Rector

Anuncios

Un comentario en “La Desbandá: masacre en la N-340

  1. Pingback: Qué nos dice la arqueología de la guerra, la tristeza, la bandera y de Rafa Nadal | Grupo Arqueología Social

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s